Proceso de Elaboración

Nuestros jabones son elaborados implementando la saponificación en frío, una reacción química entre las grasas (aceites y/o mantequillas) y el álcali (soda cáustica). Esta es considerada una reacción total que continúa hasta que uno de los reactivos, la soda en el caso de los jabones, se agota. Una vez agotada la soda, sólo queda el aceite, lo que se llama “sobre engrasado”, y es un método que aporta una mayor suavidad al producto final, además de propiedades nutritivas. El jabón debe entonces permanecer en maduración o tiempo de secado.

Como los ingredientes no se calientan y sus propiedades naturales se conservan, nuestros productos son indicados para el cuidado natural. No son agresivos y  son ricos en glicerina, la cual se obtiene naturalmente durante el proceso de saponificación.